Es necesario entender que el fenómeno de la subcontratación se ha planteando en Chile en las últimas décadas, a través de la reestructuración de la economía a nivel mundial, proceso en el cual las empresas han debido desarrollar una serie de estrategias orientadas a mantener su competitividad, dando así origen a la flexibilidad del mercado laboral.
El concepto de subcontratación se plantea como la situación en la cual una empresa le encomienda a otra empresa, la producción de cierto bien o la prestación de algún servicio en particular. En la mayoría de los casos la empresa subcontratada desarrollara su labor de forma autónoma a la empresa que contrata el servicio o la asistencia. La serie de antecedentes revisados arrojan y confluyen en que las características más visibles del fenómeno que a la vez se plantea bajo un marco de flexibilidad laboral; son la desregulación de las relaciones del trabajo dentro de la empresa, una renta inferior en comparación con los empleados normales, ser un síntoma de inestabilidad laboral, desarticulación de sindicatos y a la vez todos estos factores le han dado un caracterización de empleo precario y atípico. Ya que la subcontratación responde a un cambio profundo en el modelo técnico-productivo desde la producción estandarizada a la producción flexible.
Además, existe una seria dificultad en relación a la calificación de una empresa como contratista o como suministradora de servicios. El concepto clave que debemos tener en cuenta para hacer una distinción clara es la subordinación o dependencia. Si el trabajador realiza sus labores bajo subordinación o dependencia de la empresa contratista, establece efectivamente un claro vínculo laboral entre esta empresa y los trabajadores. Por el contrario, si los trabajadores se ocupan bajo la subordinación y dependencia no de la empresa contratista, sino de la empresa mandante, entonces no se establece un vínculo laboral entre los trabajadores y la empresa contratista.
No hay comentarios:
Publicar un comentario